viernes, 24 de enero de 2014

ARTÍCULO 2: BLOQUE II "TEXTOS FOLCLÓRICOS. SELECCIÓN Y ADAPTACIÓN"

Para comenzar este artículo, lo primero que debo explicar es qué es el folclore. El folclore es una tradición cultural que va desde la música, a la forma de vestir, el arte, la gastronomía… Son los elementos que forman parte de una cultura y que se ven desde hace muchos años atrás. Dicho concepto, se suele estudiar desde la antropología y la sociología.

En cuanto a los textos folclóricos, debemos destacar las siguientes características:

- Estos textos no tienen autor, se transmite por el boca a boca, oralmente, por lo tanto, estos textos van cambiando cosas que suceden durante el mismo, de una forma intencionada o sin intención.

- Todo esto, hace que, al no tener autor, encontremos distintas versiones de la misma historia a lo largo del tiempo, por lo que nunca podremos determinar cuál es la versión original.

- También, es imposible reconocer cuál es la versión original y cuál es el origen de la misma, ya que el origen es lejano y desconocido.

- Estos textos, como ya he dicho, se transmiten por el boca a boca, de forma vertical, pero también se transmiten de forma horizontal, gracias a la gente que traía o llevaba historias a lo largo de sus viajes.

- Estas historias en su origen no eran para niños. En esa época, la gente no tenía televisión ni nada por el estilo, por lo que, a la caída del sol en los pueblos, pasaban el rato alrededor de la hoguera contando historias para entretenerse.

Para continuar me gustaría comenzar con una clasificación de los textos folclóricos, escueta, pero que sirva de referencia. Pero antes, como curiosidad, me llamó mucho la atención algo que escuché en clase, que es que se cree que “Pulgarcito” y “Los siete cabritillos” son la misma historia que, por la tradición oral, se han ido desarrollando por separado.

Comenzamos con el teatro folclórico, el cual se transmitía oralmente. A su vez, el teatro folclórico se divide en tres ámbitos:

-  Representación de carácter religioso, que son representaciones que se realizan como celebración de alguna fiesta religiosa como puede ser la “Semana Santa” o el “Corpus Christi”. Aun así, también se pueden encontrar estos textos de forma escrita, como los autos sacramentales, los cuales los estudiaban la gente con poder económico para representarlos delante de la alta sociedad, mientras que la gente con menos recursos se los aprendían de memoria escuchándolos, ya que, al no tener recursos, no sabían ni leer ni escribir.

- Por otro lado, se encuentran las representaciones profanas, representaciones de un tiempo pasado en un pueblo o ciudad, así como las representaciones para conmemorar alguna época del año, como antiguamente se representaba para conmemorar la época de cosecha. También, el pueblo, sin ser programado, representaba burlas o mofas hacia los señores feudales, que, de algún modo, les entretenía.

- Además, encontramos los cómicos de la legua, que son personas que, al quedarse sin trabajo y no tener recursos, se juntaban en un carromato para viajar de un pueblo a otro realizando representaciones. Después del tiempo, esto evolucionó y comenzaron a ser reconocidos como actores formándose y especializándose. Ganaban el dinero que la gente les proporcionaba como donativo, no eran unos ingresos fijos. Esto evolucionó, creando “los títeres de cachiporra”, representaciones de historias con marionetas de manos, en los cuáles, la historia solía contar que había un muchacho, que tenía algo muy preciado y un malvado personaje se lo arrebataba, entonces el muchacho iba a por él para recuperarlo y acababa consiguiéndolo y dando un escarmiento al personaje malvado, normalmente golpeándole con una cachiporra. Esto es el famoso "teatrillo" al que solíamos acudir cuando éramos pequeños, donde los títeres hablaban y preguntaban al público, y nosotros como público teníamos que involucrarnos en la historia y conseguir ayudar al protagonista advirtiendo de peligros e indicando por qué lado debía ir para conseguir cazar al malvado. Tengo muy buenos recuerdos de aquellas representaciones y me llama mucho la atención que esto todavía exista después de tantos años.

En cuanto a la poesía folclórica, la mayoría de estas están ligadas a un tema musical y lúdico, la mayoría de ellas recogidas en cancioneros más tarde aunque previamente iban transmitiéndose por el boca a boca. La mayoría de estas poesías o canciones, las utilizaba el pueblo para pedir cosas a los santos, así como utilizadas para bendecir la mesa o recitadas antes de dormir.

Además, cabe destacar en este género, el papel de las canciones populares que solemos conocer y que poco a poco se están perdiendo, transmitidas de padres a hijos y utilizadas para jugar, la mayoría de las veces. El único problema que encontramos a esto, es que muchas de ellas ya se habrán perdido y, poco a poco, nosotros las estamos perdiendo ya que la forma de juego de los niños ha cambiado por completo, siendo la tecnología el único método para jugar con los amigos, encerrándote en un mundo virtual. No estoy en contra de la tecnología, pues me parece algo muy útil y un avance en la sociedad, pero como todo, el exceso es malo y creo que no estamos sabiendo cómo controlar esto, sin posicionarnos en un punto medio entre la tecnología y la tradición, lo que, a mi forma de verlo, nos hace más infelices y sobre todo estamos formando niños “frustrados” y aburridos.

Para finalizar con la poesía folclórica, debemos destacar la figura de Pedro Cerrillo, que abajo dejaré un enlace donde podréis encontrar su vida y su obra.
Por último en cuanto a la clasificación de los textos folclóricos, encontramos la prosa, donde destaca Vladimir Propp, un antropólogo ruso que destaca por ser el primer hombre que estudió académicamente los textos folclóricos, obviamente, sólo textos en ruso. Para este autor existen cuatro categorías para clasificar los textos folclóricos en prosa:

- Mitos: Los cuáles deben tener un carácter religioso o simplemente que aparezca algo relacionado con la religión.

- Cuentos de animales: Que a su vez se dividen en dos. Por un lado nos encontramos las fábulas, que son textos alegóricos que, como ya sabemos, pretenden enseñar algo mediante una historia. Por otro lado, están los cuentos de animales, que se trata de textos animistas en los que los seres humanos están representados por animales, representando así roles reales humanos.

- Cuentos de fórmula, que la persona que los cuenta debe saberse un par de fórmulas, las cuáles sustentan el cuento.

- Los cuentos de hadas o maravillosos, en los cuáles siempre hay un personaje que acompaña y ayuda al protagonista, como la famosa hada madrina de Cenicienta o el incansable Pepito Grillo en Pinocho.

También, en este género, destaca Perrault, un adaptador de cuentos para adolescentes y adultos. Siempre hay que saber distinguir entre adaptador de cuentos y recopilador, como eran los hermanos Grimm. Entre las obras más famosas de Charles Perrault, encontramos títulos tan conocidos como “Barba Azul”, “Caperucita Roja”, “Pulgarcito” o “El gato con botas”. Al final del artículo dejaré un link donde poder echar un vistazo a estos cuentos. Además, en este género, destaca Madamme Prince de Beaumont, los cuentos de esta mujer no tenían una intención didáctica.

Después del siglo XVIII, se olvidan un poco los textos folclóricos, pero, en el siglo XIX, salen a la luz los mejores recopiladores de cuentos folclóricos, “Los hermanos Grimm”, dos hermanos alemanes que eran filólogos que, en esa época, al darse el nacionalismo, recopilaros cuentos puramente alemanes, pero en realidad la mayoría de las historias eran europeas, ya que el primero fue Charles Perrault. La primera edición de cuentos que sacaron los hermanos Grimm fue “Cuentos de los niños y el hogar”, edición que se agotó.

Después de un tiempo, hubo quejas por parte de los padre ya que los textos de los hermanos Grimm eran muy duros para niños. Después de un tiempo, cedieron y suavizaron un poco las historias, las modificaron y omitieron según que detalles, pero aun así ellos querían dejar sus historias lo más parecidas posibles.

Hay que apuntar que el contexto histórico de los hermanos Grimm, fue el Romanticismo, donde constantemente se escribía a cerca del amor desgraciado y el dolor. Por otro lado, llego el realismo como “contracorriente”, que se basaba en que el texto fuese realista. Esto no hacía bien a las historias de los hermanos Grimm ya que, por ejemplo, era imposible que un niño del tamaño de un garbanzo matase a un gigante. Un ejemplo de cuento puramente realista es “Pinocho”, que, en forma de cuento, contaba la vida de los niños de la calle, como robaban y engañaban para sobrevivir, aunque, aun siendo de la corriente realista, se utilizan datos fantásticos.

Durante la segunda mitad del siglo XIX, en Dinamarca destaca “Hans Christian Andersen”. A él lo que verdaderamente le gustaba era ser guionista de teatro y ópera, pero para mantenerse económicamente empezó a escribir cuentos para niños y se hizo famosísimo, aunque él se sentía completamente frustrado porque en realidad le aburría escribir ese tipo de cuentos. Gracias a él se esculpió la famosa escultura de “la sirenita” en Copenhague, destino turístico famoso en la actualidad. Por lo general, sus cuentos eran realistas. Un ejemplo de ello es “La cerillera”, el ejemplo más típico de los cuentos puramente de Andersen. Por otro lado, tuvo otra faceta como adaptador o recopilador de cuentos, él cogía un cuento y quitaba lo que no le gustaba y dejaba lo que le gustaba. Los personajes que utilizaba Andersen en sus cuentos “inspirados”, son personajes coetáneos (que no pertenecen a la época). En cuanto a la personalidad del autor, era una persona muy triste y poco agraciado físicamente por lo que la mayoría de sus historias lo reflejan. Ejemplos claros de esto son “El patito feo” y “El soldadito de plomo”. Además, era homosexual, lo que, en la época, era algo bastante negativo, pero aun así era un personaje muy popular por sus escritos.

La mayoría de los textos folclóricos siguen esta estructura: Hay un planteamiento, en el cual el personaje principal se encuentra en su núcleo familiar. Después encontramos el nudo, en el cual deben abandonar el núcleo familiar para ganarse la vida, obviamente haciendo frente a los peligros del mundo exterior. Y por último un desenlace, que puede ser de dos tipos. Si el personaje hace lo que debe hacer supera los peligros que se le plantean en el exterior, pero por el contrario, si son poco inteligentes y no hacen lo que deben hacer no superan los baches que encuentran en el exterior, siendo salvados por algún otro personaje y volviendo a casa o incluso terminando en la muerte. Un ejemplo claro de la estructura típica de los textos folclóricos es “Caperucita roja”, la cual debe abandonar su hogar por un cometido que le encomienda su madre, pasando por los peligros que le plantea el lobo en el exterior y acaba fracasando pero siendo salvada por el cazador, aunque todo esto también depende de quién lo escriba, pues, al ser textos folclóricos, hay montones de versiones y diversos desenlaces. De acuerdo a esto, ¿te animarías a crear tu propia versión de algún texto folclórico como “Caperucita roja”? De este modo desarrollas tu creatividad y tu imaginación, en un futuro, adaptaré cuentos para mis alumnos según su edad, dando rienda suelta a mi imaginación, algo muy preciado para mí, que no debemos nunca de “encerrar nunca en una jaula”, debemos dejarla libre.

Por último, si algún día queremos adaptar un cuento, tenemos que tener en cuenta que podemos cambiar los sexos de los personajes o características similares, pero los roles de éstos hay que dejarlos tal cual, al igual que el motivo por el cual el personaje principal deja el núcleo familiar.

Páginas interesantes de acuerdo al tema tratado:

ARTÍCULO 1: BLOQUE I "LITERATURA INFANTIL. ANÁLISIS Y SELECCIÓN"

Durante el estudio de este primer bloque, poco a poco me he ido dando cuenta que es muy importante nuestro papel como maestros a la hora de analizar y seleccionar la literatura destinada a nuestros alumnos, ya que ésta debe estar adecuada a su etapa de evolución. Pero, por otro lado, pienso que no sólo es importante conocer el momento de evolución en el que los niños se encuentran, también como maestros, y más si somos tutores de algún grupo, debemos conocer las características de nuestros alumnos para seleccionar los textos, pues hay tanta variedad, que, bajo mi punto de vista, debemos seleccionar lo adecuado.

Para comenzar con el bloque en cuestión, debemos conocer qué es la literatura y, como dice la “R.A.E.”, seleccionando la definición adecuada al tema, la literatura es “el arte que emplea como medio de expresión una lengua” así como “el conjunto de las producciones literarias de una nación, de una época o de un género”.

En cuanto a la definición de literatura infantil, se podría definir como aquellos textos literarios que están creados para los niños entre cero y doce o catorce años, cuyo objetivo principal es acercar a los niños una experiencia artístico-literaria.

Debemos conocer qué es un texto literario y un texto literario debe seguir una serie de pautas: Por un lado, un texto es literario cuando pertenece a uno de los tres géneros literarios (narrativa, poesía o teatro); además, debe hacer un uso explícito de la función poética del lenguaje, a través de las figuras literarias, que tanto hemos estudiado y aborrecido en nuestra etapa de la Educación Obligatoria; también, deben ser obligatoriamente de ficción; y por último, un texto literario debe tener como intención principal una intención artística. De este modo, una fábula, por ejemplo, no podría ser literaria ya que su principal intención es enseñar.

Además, debemos saber identificar qué son los textos “paraliterarios”, que son textos que cumplen casi todas las características de los textos literarios pero la mayoría de las veces fallan en la característica de ser de ficción así como en su intención artística.

También, un concepto importante de este bloque, es lo referido a la “subliteratura” que se trata de un tipo de literatura que su primera intención y primordial es puramente económica.

Por otro lado, a lo largo de la historia, podríamos dividir la literatura en dos: La literatura culta, que era una literatura escrita para las personas que saben leer y escribir (escasa parte de la población, ya que era un privilegio que sólo los adinerados podían disfrutar) y la literatura popular, donde entran los textos folclóricos, que al principio de los textos no se escribía ya que no se sabía ni leer ni escribir, se transmitía por el boca a boca, por lo que cada vez que se contaba se cambiaba o se aportaban acontecimientos o datos a la historia. 
Después de un tiempo, la gente quiso empezar a escribir aquellas historias, por ello es por lo que los textos folclóricos no tienen autor.

Ahora realizaremos un breve recorrido por la historia de la literatura infantil, muy desconocida por mí, hasta el momento, ya que es un tema que nunca he abordado en clase ni en ningún otro lugar:

En el siglo XVI, se empezó a dar la lecto-escritura entre niñas, aunque esto era simplemente el comienzo, ya que los únicos que sabían leer y escribir eran los varones.

En el siglo XVII, Lope de Vega fue el único autor que se interesó y escribió para niños, fenómeno que, hasta el momento, no se había dado. Este escrito estaba destinado para uno de sus hijos, del que sentía especial predilección.

En el siglo XVIII salió, en Francia, un libro de fábulas para niños, su autor era Fontaine y los autores Iriarte y Samaniego más tarde imitaron. Las fábulas de Iriarte fueron fábulas literarias, mientras que las de Samaniego eran fábulas morales. A finales del siglo XVIII salió “La gaceta de los niños” que se trataba de un periódico para la infancia, el primero de su sector que se publicó en España.

En el siglo XIX existe una figura que se llamaba Fernán Caballero, pero en realidad era una mujer llamada Cecilia.

Por otro lado, cabe destacar la figura del padre Coloma, que “inventó” o adaptó la historia del Ratoncito Pérez, que contaba que al rey niño se le había caído un diente y, ya sabéis como sigue la historia. Este autor, siempre en sus historias solía dejar una pequeña moraleja, obviamente católica. Además de esto, en sus obras, los elementos de paganos de las historias en las cuales se basaba para adaptar los modificaba. Un ejemplo de esto es cambiar a la famosa hada madrina por el ángel de la guarda. Además, en sus historias, el mal estaba representado por el demonio, con el alias de “Pedro Botero”, así como el infierno llamado por el “las calderas de Pedro Botero”. Este autor no sólo adaptaba historias, sino que también creaba textos para niños y, la diferencia que había entre éstos y los comunes textos folclóricos era que él ambientaba las historias y los nombres según la época y no comenzaba los relatos con el típico “Había una vez en un lejano país…”

A finales del siglo XIX y siglo XX destaca Saturnino Calleja Fernández un personaje que no era escritor, sino editor de libros y comenzó a editar literatura infantil para los niños de ricos. Éste utilizaba lo que se llamaban “negros” para editar sus historias (hacía un contrato con estas personas, en el cual él les pagaba una cantidad de dinero por los escritos pero el logro se lo llevaba él).

Debemos realizar un parón en este repaso de la historia de la literatura infantil, para destacar que, durante todo ese tiempo, los personajes eran personajes planos (personajes que se pueden describir pero no tienen una psicología precisa. Además estos personajes no tienen una evolución en la historia, normalmente escarmientan pero no hay ningún tipo de evolución en su visión de la realidad).
Pero en 1928 solo existe un ejemplo que se desmarca de estas características, una obra llamada “Cecilia” perteneciente a Elena Fortún (pseudónimo que utilizaba la autora). En 1929 ésta saca uno de los libros de “Cecilia” que es el primer ejemplo de personaje con una evolución en la historia, dejando atrás el típico personaje plano. Todo esto no volvió a darse hasta veinte años después, digamos que fue una excepción de la época.

A finales de los cuarenta y principios de los cincuenta sale el personaje de “Antoñita la fantástica”, un personaje que no es plano así como “La Tomasica” y “Matilde, Perico y Periquín”. Estas dos obras se sacaron de un programa de radio que, al tener mucho éxito, se escribieron y sacaron. Por último, se sacaron los primeros libros a todo color en todas sus páginas, en los años cincuenta, llamados “Maripepa”.

Para destacar de este bloque, debemos saber que un escritor de literatura infantil debe conocer la psicología evolutiva de los niños, deben conocer sus habilidades motoras así como sus características psicológicas, entre otras, no es suficiente ser un buen escritor. Es muy importante que el autor conozca esto ya que el niño, al leer, se sentirá identificado.

Como conclusión, debo aclarar que tenemos un largo y duro trabajo como maestros, haciendo lo posible por conocer perfectamente las características de los alumnos de nuestra clase, así como sus gustos, ya que lo principal como maestros de literatura en primaria es que despertemos en los niños el gusto por la lectura, erradicando por completo la lectura por obligación. Además, debemos utilizar la literatura como un modo de hacer volar su imaginación, algo muy ligado a la creatividad que, bajo mi punto de vista, es esencial en los niños, no cortarles las alas y que den rienda suelta a un concepto tan bonito como es la imaginación.

Para ampliar un poco todo esto, podéis consultar las siguientes webs:

ACTIVIDAD 5: BLOQUE V "LA CREACIÓN LITERARIA"

PROSA (“Blancanieves”)

Había una vez, en un lugar muy lejano, una chica llamada Blancanieves. Esta chica era alta, con la piel más blanca que la nieve, bella y con un don innato para cantar como los ángeles. Pero esta chica era muy infeliz, pues su madrastra le tenía esclavizada en su castillo limpiando una y otra vez cada peldaño de las escaleras.
La madrastra era muy bella también, inteligente pero muy malvada. Hacía un año, su marido, el padre de Blancanieves, había fallecido y la madrastra decidió que se quedase en el castillo trabajando como esclava del reino, lo que hacía muy infeliz a la pobre chica. Blancanieves siempre soñaba con encontrar a un príncipe, apuesto e inteligente, que le salvase de aquel suplicio, pero poco a poco perdía la esperanza.

Una mañana, mientras limpiaba aquellas escaleras una y otra vez, escuchó una bella melodía, que por un momento, le hizo olvidar aquella tortura que vivía. La chica se levantó y dejó a un lado los utensilios de limpieza. Corriendo, se desplazó a la muralla del castillo y, escalando un árbol que sobrepasaba los límites de la muralla, pudo divisar a un apuesto muchacho que iba tocando la flauta. Siguiendo a aquel muchacho, pudo ver siete enanitos medio hipnotizados por aquella melodía, que le seguían por donde el pasaba. Estuvo observando al muchacho hasta que su vista pudo alcanzar, pero éste, seguido de los siete enanitos, desapareció por el horizonte.

La muchacha se enamoró del flautista en cuanto le vio, pero poco le duró aquella sensación, pues volvió a la realidad mediante unos desagradables gritos de su madrastra que salían por la ventana del castillo.

De repente, escuchó una agradable y suave voz que la muchacha no sabía de dónde provenía. Al mirar al suelo vio a un niño, pequeño como un garbanzo, que agitaba sus pequeños brazos  pidiendo atención. Su nombre era Pulgarcito, y era un muchacho que llevaba observando toda la vida a la desgraciada Blancanieves. El pequeño muchacho le explicó que le ayudaría a librarse de aquella vida y a su vez, conseguiría que el príncipe flautista se enamorase de ella. Blancanieves, muy contenta por los acontecimientos, le dio un beso a Garbancito y se despidió de él cantando y bailando.

El minúsculo Garbancito, habló con los enanitos que iban siguiendo al apuesto flautista, consiguiendo que éste, acudiese a una cita con Blancanieves en la casa de chocolate y chuchería que se encontraba en las afueras de la ciudad. El flautista accedió, ya que él también se había enamorado locamente de la muchacha, pero le daba miedo no ser correspondido.

El único problema que se planteaba era que la casa de chocolate y chuchería estaba habitada por una malvada bruja, la cual era muy amiga de la madrastra de Blancanieves, por lo que Pulgarcito, tuvo que engañar a la bruja para que saliese de casa, poniendo como escusa una divertida fiesta, con los personajes más malvados del reino, en el castillo de su amiga.

Una vez la casa estuvo sola, Pulgarcito avisó al flautista y a Blancanieves, para que fuesen, con sus mejores galas, a aquella bonita y dulce casa. Cuando llegaron, se encontraron en el porche de la casa, echo de piruletas y regaliz. El flautista decidió romper el hielo dándole a la bella Blancanieves un poco de regaliz, pero esta lo rechazó, ya que no quería otra cosa que besarle. Acto seguido, se fundieron en un mágico beso, haciendo que todas las penurias que Blancanieves había pasado durante su vida, se le olvidasen por completo, sintiéndose así la persona más afortunada del mundo.

Unos meses después, la pareja decidió casarse y la bruja y la malvada madrastra decidieron vivir juntas en el castillo para planear y realizar sus fechorías. A la boda, acudieron todos los animales del bosque, además de Pulgarcito, que fue testigo de la boda, así como los siete enanitos, que fueron los que confeccionaron el vestido de la hermosa Blancanieves. Así todos vivieron felices y comieron perdices.

“He utilizado la estrategia de ensalada de cuentos. Este texto está dirigido a una horquilla de edad de entre, aproximadamente 5 años para arriba. ”


VERSO (“Tú”)

Como la risa de un bebé
Como el canto de los pájaros cuando despiertas
Como un atardecer, como un amanecer
Como un manjar cuando estás hambriento
Como una brisa fresca cuando ardes
Como una gota de agua cuando estando sediento
Como un susurro, como un sueño
Como una estufa estando helado
Como una caricia estando enfadado
Eres alivio, eres calma, permanece siempre a mi lado.

“Estrategia de ¿Cómo es? Para entender bien este texto, yo lo trabajaría con niños desde 5º de primaria para arriba.”





DRAMÁTICO (“Algo pasa con Perezoso”)

En un bosque de un país muy lejano, vivían en comunidad animales como una ardilla, un ciervo, un lagarto, un búho, un oso, una mofeta, un castor y un perezoso. Cada uno de ellos tenía una tarea para que el bosque estuviese en perfectas condiciones para ser visitado, ya que era lo que a ellos más les gustaba, que los humanos disfrutasen en el bosque en familia, haciendo fotos mientras les observaban. La ardilla correteaba por los árboles una y otra vez, el ciervo exhibía sus cuernos majestuosamente, el lagarto tomaba el sol, el búho ululaba desde el hueco de su árbol, el oso cogía miel de los panales, la mofeta expulsaba sus fétidos gases, el castor realizaba preciosos diques en el río y el perezoso… el perezoso debía estar tumbado en su rama durmiendo durante todo el día, pero esa mañana no estaba ahí.

(Aparece la ardilla jadeando)

ARDILLA: ¡Chicos!, Perezoso no está en su rama y dentro de nada llegarán los humanos. ¿Alguien sabe dónde está?

OSO: Yo no le he visto, estará durmiendo en algún lado del bosque.

CIERVO: ¿Quién le vio por última vez?

LAGARTO: Ayer no le vi a la hora de la cena, y es algo extraño, ya que lo único que hace es comer y dormir…

MOFETA: Ahora que recuerdo, ¡ayer le vi comiendo frutos del árbol prohibido!

(Todos pusieron cara de terror, cuando de repente llega Castor nadando)

CASTOR: ¡Chicos! Acabo de ver a Perezoso corriendo por el bosque, nadando y gritando, ¡Está fuera de sí!

(Todos acudieron corriendo al lugar donde les indicó Castor y observaron)

PEREZOSO: Laa lal alaaaaaa laaa la la laaaaa ahhh ah laaaaa

(Ardilla tuvo que salir corriendo a avisar a Búho, que dormía en el hueco del árbol, una vez avisado, llega Búho)

BÚHO: Umm… Parece ser que está bajo los efectos de los frutos prohibidos. La única manera de que se pase el efecto es actuando tal y como lo está haciendo él, de esa manera se siente ridículo y los efectos se pasan.

(Acto seguido, todos los animales se pusieron a correr, saltar y bailar como Perezoso)

TODOS: ¡Laa lal alaaaaaa laaa la la laaaaa ahhh ah laaaaa!

(Después de cinco minutos Perezoso cae al suelo y se duerme)

ARDILLA: Por fin, no aguantaba mucho más así.

CIERVO: Quedan cinco minutos para que vengan los humanos y debemos estar cada uno en nuestros puestos.

OSO: Yo cargaré con él y le dejaré en su rama durmiendo, tal y como está siempre.

Después de dejar a Perezoso en su rama, los animales del bosque, con ayuda de Castor, cercaron el árbol prohibido y, acto seguido todos se pusieron en sus puestos, haciendo lo que mejor sabían hacer. Llegaron los humanos y la ardilla correteaba por los árboles una y otra vez, el ciervo exhibía sus cuernos majestuosamente, el lagarto tomaba el sol, el búho ululaba desde el hueco de su árbol, el oso cogía miel de los panales, la mofeta expulsaba sus fétidos gases, el castor realizaba preciosos diques en el río y el perezoso… el perezoso dormía, ya que era lo que mejor sabía hacer.


“He utilizado la estrategia de escribir un drama. Este cuento está dirigido a los niños de Educación Infantil y primer ciclo de primaria.”

jueves, 23 de enero de 2014

ACTIVIDAD 3: BLOQUE III "JORNADAS DE LITERATURA"

Para realizar las jornadas de literatura, me basaré en Federico García Lorca y su famosa obra “Romancero gitano”, más concretamente el poema de “romance de la luna, luna”. Esta obra que vamos a tratar está compuesta por 18 poemas que hablan sobre la noche, la muerte, la luna, el cielo… etc y tratan sobre la cultura gitana.

Estas jornadas las realizaría en un colegio donde hubiese un porcentaje alto de alumnos gitanos, tratando así el tema de la multiculturalidad, siendo ellos los protagonistas, de alguna manera haciéndoles sentir integrados, ya que en la mayoría de los casos se les excluye y, ellos mismo, acaban excluyéndose. Digamos que es un bucle del que no se puede salir, pero espero que con estas jornadas se pueda sacar algo positivo.

Obviamente, creo que estas jornadas están dirigidas a los cursos superiores de Educación Primaria, 5º y 6º, siendo estos los cursos donde más problemas suele haber en este aspecto. Las jornadas durarán 3 días en los cuales aprenderán tanto de la obra en cuestión como del autor elegido, Federico García Lorca. Estas jornadas acapararán la jornada completa de clase, teniendo una duración de: de 9:00 a 11:30, con un descanso de una hora (de 11:30 a 12:30) y la segunda parte de las jornadas será de 12:30 a 14:00 finalizando así la jornada escolar. Se realizarán el miércoles, jueves y viernes de una de las semanas lectivas.

Se estructurarán de la siguiente manera:

Miércoles:
Para comenzar la primera parte de las jornadas intentaremos abrir debate, para que los niños expongan lo que sepan de Federico García Lorca, de su vida y de su obra, realizando una lluvia de ideas. Todas estas ideas se irán apuntando en la pizarra digital, formando una especie de esquema que plasme las ideas previas de los niños sobre el autor y su biografía.

Una vez habiendo tenido una pequeña toma de contacto, explicaremos un poco quién era Federico García Lorca, su obra y el contexto histórico en el que estaba, relacionando el contexto histórico con su obra y su carácter a la hora de escribir.

Después de esto, por grupos, los niños realizarán un mural en un trozo de papel continuo, en el que plasmarán qué es lo que han entendido de la explicación, utilizando todo tipo de materiales como témperas, rotuladores, tijeras, cartulinas pegamento… Estos murales los colgaremos por los pasillos del centro, para que los niños los tengan presentes y a mano, por se interesan mucho sobre el tema, además de decorando el colegio. Estos murales los realizarán con total libertad, pudiendo realizar cualquier tipo de expresión gráfica.

Una vez finalizada la actividad tendrán una hora de descanso.

Más tarde, en la segunda parte del miércoles, se les hablará un poco de la cultura gitana, volviendo a abrir debate y realizando lluvia de ideas. Ya que mi propósito es que un gran porcentaje de los alumnos sea de etnia gitana, tendrán mucho que aportar, así como mucho que aprender los alumnos restantes. Además de esta manera se sentirán centro de atención y comprobarán que la gente se interesa por su cultura.

Una vez realizada esa segunda toma de contacto de la cultura gitana, los alumnos jugarán a una especie de juego de la oca gigante, en el que para poder tirar, se les formularán preguntas acerca de Federico García Lorca y de la cultura gitana, obviamente esas preguntas no serán muy técnicas ni complicadas, para no obstaculizar el curso de la actividad.
Una vez finalizada la actividad, se terminará la primera sesión de las jornadas de literatura.

Jueves:
Para comenzar la primera parte de la sesión, se volverá a abrir debate para refrescar los conceptos que aprendieron el día anterior, evaluando y comprobando, de alguna manera, que los niños han conseguido aprender algo del día anterior.

Después de esto, se les presentará el poema que van a trabajar durante ese día y el día siguiente, poniéndolo en la pizarra digital y haciendo que uno de los niños, que esté interesado en ello, lo lea. Obviamente el niño que lo lea, lo deberá leer para todos, por lo que tendrá que trabajar la entonación del poema.
Más tarde se hablará un poco sobre qué es lo que quiere decir el poema y cómo está estructurado el mismo. También, las palabras en las que tengan mayor dificultad, serán explicadas.

Terminarán esta primera parte de la segunda sesión de las jornadas, realizando, cada uno, un dibujo de lo que para ellos representa el poema, qué es lo que han entendido y de qué manera lo plasmarían en un folio, utilizando su imaginación y su creatividad.

A continuación tendrán una hora de descanso.

Por último, los alumnos deberán, por grupos, prepararse una representación teatral del poema en cuestión para representarla al final del día. Pero esta representación, deberá tener un tono humorístico, lo que hará que los alumnos lean repetidas veces el poema, incluso lleguen a aprenderlo, además de divertirse y reírse con los compañeros.
  
Viernes:
Se realizará una “gymkana”, con una serie de actividades o pruebas, que durará la mayoría del día. Los alumnos se distribuirán en grupos de cinco personas, a poder ser mixtos. Cada grupo deberá pasar todas las pruebas y, al final de cada una, deberán contestar a una pregunta acerca del autor o del poema tratado con anterioridad. Si la respuesta es positiva, se les dará un trozo de papel que deberán guardar, pues, una vez conseguido todos, deberán unirlos, ya que esos papeles representan las piezas de un puzle, que más tarde tendrán que completar.

Una vez finalizada la “gymkana”, los alumnos deberán acudir al comedor del colegio, a las 13:00 horas, donde les espera una comida especial y donde juntarán las piezas del puzle, se premiará al equipo ganador con un libro de relatos de Federico García Lorca y charlarán sobre la experiencia de las jornadas.
Las actividades de la “gymkana”, son las siguientes:
    
1“El poeta ciego”: En esta actividad, se les taparán los ojos a los niños y se les irá dando objetos para que, mediante el tacto, sepan identificar de qué objeto se trata.
2 
“Memoria de poeta”: A cada uno de los niños se les proporcionará una parte del poema de Federico García Lorca. Éstos lo deberán memorizar y luego deberán recitarlo, cada uno su parte, de memoria. Hasta que el poema no haya sido recitado en su totalidad no se dará por finalizada la actividad.

“El poeta cojo”: Los niños deberán desplazarse de un lado a otro, a lo ancho, en las canchas de baloncesto con unos zancos, que nos proporcionará el profesor/a de Educación Física.
4
“Lorca el mimo”: Esta actividad consistirá en, mediante mímica, representar diferentes personajes del poema de Federico García Lorca y que los compañeros del grupo lo adivinen.
5
“Terremoto en el poema”: Durante esta actividad, se les proporcionará a los niños unos cuantos trozos de papel y en cada uno estará escrito una parte del poema de Federico García Lorca. Los alumnos deberán reconstruir el poema y luego recitarlo cuidando la entonación.


domingo, 12 de enero de 2014

"BIBLIOTECAS"(Entrada voluntaria)

Durante las prácticas, tuve tiempo para acordarme de la asignatura de Literatura, por lo que me pasé por la biblioteca del centro a informarme un poco sobre el funcionamiento de ésta, lo que acabó siendo interesante ya que mucho de lo que descubrí en ese rato, creo que puede ser muy útil para el futuro:

En esta biblioteca se utilizaba un programa llamado ABIES, que se usa para las gestiones de la biblioteca, sirve como un catálogo virtual, en el que puedes buscar y catalogar todos los libros. De este modo los libros se clasifican en: N (Narrativa); T (Teatro); C (Comic); P (Poesía); I (Infantil); y ENG (Inglés).

Para prestar libros, la biblioteca estaba a la disposición de los niños todos los días a partir de las dos, hora en la que acababa el colegio. Este horario esta debido a que, por ejemplo, si los niños fuesen a cambiar sus libros en la hora del recreo, habría muchos niños por los pasillos lo que se podría convertir en un descontrol total.

El carnet de la biblioteca, solo se le daba a los niños de Educación Primaria, ya que los de Educación Infantil son demasiado pequeños para tenerlo. Aun así, los niños del aula donde estuve realizando mis prácticas, del primer curso de Primaria, no tenían su carnet en la mochila sino que la bibliotecaria pasaba por la clase, les entregaba uno a uno los carnets y después de cambiar el libro regresaba al cajón de la biblioteca.

Uno de los términos más curiosos y desconocidos para mí, que pude escuchar en la biblioteca fue el “Espurgo”, lo que vulgarmente se conoce como limpieza de libros, seleccionando así los libros que no son adecuados para los niños o libros que no se alquilan, retirándolos así de la estantería.

Había toda clase de libros, que poco a poco se habían ido adquiriendo mediante donaciones. Había libros infantiles, de primaria, juveniles, incluso de adultos, por si algún padre o madre quería leer un poco, cosa que funcionaba. También había una pequeña estantería donde se encontraban los libros de inglés y por las paredes podías encontrar libros de gran tamaño en inglés, que se utilizaban para el cuentacuentos bilingües, donde los niños podían escuchar el idioma mientras veían dibujos ilustrando los acontecimientos.

Por otro lado, había otro tipo de proyectos como la “enfermería de libros”, donde reparaban los libros más estropeados (normalmente los más antiguos o los que utilizaban los niños más pequeños); el “Pasaporte”, donde los niños completaban una pequeña ficha técnica del libro con el fin de que exista un control de sus lecturas; o el “Club de lectura”, donde podías encontrar aproximadamente veinticinco ejemplares de un libro para tratar en el aula con lectura en voz alta, actividades durante la lectura u otras técnicas.

Como último descubrimiento, y para mí lo más importante, encontramos el “Kamishibai” o “teatro de papel”, una estructura de madera parecida a un telón, en la que metías por detrás una serie de imágenes en las que te apoyabas para contar una historia o realizar un cuenta cuentos. Estuve presente en los dos cuentacuentos que se realizaron con este objeto y he de decir que me gustó mucho, porque, de algún modo, te da juego para que los niños puedan seguir mejor la historia, les entretienes y a la vez puedes realizar preguntas durante el cuento, para una mejor comprensión de éste.


En definitiva, mi excursión hacia la biblioteca de aquel colegio me hizo conocer muy a fondo un lugar que para mí, cuando iba a la biblioteca de mi colegio, era un lugar donde simplemente debía cambiar libros para leer y poder conseguir marcapáginas, que te regalaban con la lectura de cinco libros.

sábado, 11 de enero de 2014

Análisis de "El dragón de Jano"(MODIFICADO)

·Referencia bibliográfica:
-          Título: “El dragón de Jano”.
-          Autor/a e ilustrador/a: Irina Korschunow (autora); Jesús Gabán (ilustrador); Carmen Bas (Traductora del alemán).
-          Editorial: SM, colección “El barco de Vapor”.
-          Fecha de la primera edición: Se trata de la 13ª edición, la fecha de la primera edición fue en 1987 con ediciones SM.
*Hipótesis de la edad a la que irá dirigido: Después de leerlo, yo diría que, bajo mi punto de vista, este libro sería adecuado desde los 7 años hacia arriba, tal y como pone en el libro, pues muestra unos valores que todos, a cualquier edad, debemos considerar. Aun así, analizando un poco más, diría que este libro puede ser adecuado para niños desde 7 años hasta los 10, ya que se sentirán muy identificados con este personaje y también en cuanto al elemento fantástico y la imaginación que tiene el protagonista.
·Formato:
-          Manejabilidad: En cuanto al tamaño, estamos hablando de un libro de bolsillo, acordes con la edad determinada ya que facilita la lectura al no ser un libro voluminoso. Por otra parte, en cuanto al peso, es un libro ligero, compuesto por tapas blandas, que hacen que no pese, y con sus páginas de un material un poco “frágil” pero que se adapta perfectamente a la horquilla de edad determinada, pues ya son capaces de cuidar el material.
-          Ilustraciones: El libro tiene ilustraciones cada 4 o 5 páginas. Éstas sirven al lector, para apoyarse y contextualizar mejor lo que leen, para ayudar un poco a desarrollar la imaginación sobre la historia. Bajo mi punto de vista están muy bien tratadas pues además de contextualizar el texto, representan muy bien los sentimientos del protagonista en cada momento.
-          Letra: Se trata de una letra, para mi gusto, muy grande según la edad a la que va dirigido. Por otro lado, existen espacios grandes entre palabras, lo que hace mejor para su legibilidad, en comparación con el espacio entre letras.
La forma de las letras o estilo de escritura es totalmente regular y circular, muy fácil de leer. Los títulos de los capítulos están escritos en letra cursiva, con el fin de diferenciarlo del texto. También, en las diversas intervenciones que hay cuando el protagonista le enseña a cantar al dragón, están escritas en letra cursiva y alineadas en el centro.
·Resumen:
Jano es un niño al que no le gusta ir a la escuela, pues los niños de su clase se ríen de él por ser un poco gordito. Pero su vida cambia cuando conoce a un dragón pequeñín que sólo él puede ver, ya que aprende, enseñándole cosas al dragón, que vale tanto como cualquier niño de su clase.



·Tema:
El tema principal de este libro es la autoestima y el autoconcepto que cada uno tiene de sí mismo.
Como temas secundarios destaco: El “Bulling” en la escuela, un tema a la orden del día en esta sociedad; La falta de motivación por ir a la escuela; Los amigos imaginarios que crean algunos niños con problemas, pues se sienten solos; La superación de ciertos aspectos que te atormentan en la infancia mediante un elemento imaginario o fantástico; cómo se toma las burlas después de conocer a este ser fantástico; El problema al que nos enfrentamos en la infancia cuando empezamos a dar importancia a lo que los demás opinen de nosotros.
Todos estos temas me parecen idóneos para tratarlos desde los seis años, aproximadamente, para adelante, pues todos estos son problemas a los que se enfrentan día a día montones de personas, en cualquier ámbito de la vida, ya sea escolar como laboral etc.
·Estructura:
En cuanto a la estructura, la historia comienza con un día normal del protagonista, presentándonos su día a día, los problemas que encuentra  y cómo se enfrenta a ellos. Después de conocer al pequeño dragón, conoce el día a día de éste y se siente identificado, por lo que ya se repite en el cuento numerosas veces, una estructura en la que el dragón ve u oye hablar de un tema y se interesa por aprenderlo, el protagonista al principio se niega porque le han inculcado que lo hace mal, pero después accede y le enseña, con lo que demuestra que sí que vale. Por último el dragón se despide y desaparece, ya que Jano ha aprendido a afrontar sus miedos y se socializa.
En resumen, hay una primera parte de planteamiento, una segunda parte o nudo en la que se repite constantemente la estructura y una tercera parte o desenlace en el que el protagonista ha evolucionado. Esta estructura en un libro es idónea para el primer ciclo de primaria, el mínimo de edad al que va dirigida esta historia.
·Protagonista:
El protagonista de esta historia, Jano, es un niño de más o menos la edad recomendada para la lectura de este libro. Por tanto, los niños que leen esta historia pueden sentirse perfectamente identificados con él, pues es un niño que se siente solo, se siente débil y no le gusta ir a clase, no tiene motivación para ello. Aun así, al encontrar al dragoncito, el protagonista de la historia cambia su modo de ver las cosas y de enfrentarse a sus problemas. Muchos niños que se encuentran en la horquilla de edad a la cual va dirigida el libro, se pueden sentir identificados tanto con el protagonista cuando está solo y abusan de él, como con el protagonista en el momento en el que se enfrenta a sus problemas y da la cara, siempre teniendo el apoyo de su amigo imaginario, el cual aparece en la vida de muchos niños durante esas edades.

·Resto de personajes:
Además, como personaje secundario, se encuentra Ludwig el niño abusón que humilla constantemente a Jano. Este libro, de alguna manera, puede hacer que el niño que lo lea aprenda de Jano, a superarse a sí mismo y superar los baches de la vida, pero también con la figura de Ludwig, los niños que abusan de otros en la escuela podrán sentirse identificados y dejar de hacerlo, pues verían desde fuera un problema similar al que crea él. Por otro lado, debemos destacar el papel del dragoncito en la historia ya que ayuda a Jano a superar y enfrentarse a sus problemas. Además este dragoncito que Jano tiene como amigo imaginario, podría ser un profesor, un hermano mayor, o algún referente que tengamos en la vida, de tal forma que los niños con este libro de algún modo se animen a apoyarse en esos referentes con el fin de ser felices y no hundirse, les ayuda y anima a cambiar. Por último o como personajes no muy importantes, están los compañeros de la clase de Jano, que al principio lo único que hacían era reírle las gracias al matón, mientras que al final acaba viéndose una evolución por su parte.
·Valores:
El valor principal que los niños sacarán de esta historia, es la amistad entre el niño y el dragón, tema muy valorado sobre todo por los niños, tener un buen amigo en el que poder apoyarte y no estar solo.
Además de la amistad, encontramos otro valor como es la valentía que consigue adquirir el chico, gracias a la amistad y la confianza que le brinda el pequeño dragoncito. Con todo esto el protagonista de nuestra obra puede superar sus miedos.
·Lenguaje:
En cuanto al vocabulario de este libro, se trata de un vocabulario coloquial y sencillo. Es un lenguaje totalmente normal que, los niños, pueden comprender perfectamente y les resultará bastante cercano, por lo que, en mi opinión, es un lenguaje adecuado para esta edad.
Por otro lado, las frases de este libro están estructuradas en numerosos párrafos, que hacen que el niño, de algún modo, no se aburra y predomina el diálogo en el texto, lo que me parece bastante adecuado para que los niños se entretengan. Además, muestra muy bien tanto en la narración como en los diálogos, cómo es cada personaje del libro.
·Conclusiones:

Después de leerlo y analizarlo, yo diría que, bajo mi punto de vista, este libro sería adecuado desde los 7 años hacia arriba, tal y como pone en el libro, pues muestra unos valores que todos, a cualquier edad, debemos considerar: Desde el punto de vista de Jano y su miedo hacia cualquier acción, como desde el punto de vista de Ludwig, el abusón que no para de molestar a Jano. Además, yo como futuro profesor sí que trabajaría este libro con mis alumnos, ya que es un modo de que los niños que se sientan un poco encerrados y cohibidos puedan salir de esa “capa” de inseguridad, apoyándose en mí, en sus compañeros o en sus familiares, dejando atrás el problema. Para finalizar, otro aspecto que me gusta para trabajar con los alumnos es el tema de la imaginación, concepto, bajo mi criterio, importantísimo a desarrollar en los niños.

domingo, 5 de enero de 2014

TODA CLASE DE HOJAS (MODIFICADO)

Había una vez, en un lejano país, en una lejana ciudad, de un lejano mundo, un rey y una reina rana, que eran muy felices, pues tenían todo lo que podían desear: lujosas charcas privadas, banquetes de moscas inagotables, sus súbditos les adoraban, y tenían lo más valioso de este mundo, se tenían el uno al otro. Era infinito su amor, pues ya eran algo mayores y habían tenido muchísimo tiempo para conocerse y disfrutar mucho de su vida en el nenúfar-palacio. Pero la vida del rey y la reina, estaba un poco incompleta, necesitaban crear algo con todo ese amor que compartían, por lo que decidieron tener un hijo o una hija, con quien poder compartir y disfrutar su reino.
Después de tiempo intentándolo, la reina rana se quedó embarazada y, por fin, puso un pequeño huevo. Éste era enano, pero muy hermoso, era transparente pero brillante, de él salía unos destellos blancos comparables a cualquier rayo de sol. Este huevo fue cuidado al máximo detalle, pues era lo más valioso que podía existir en aquel reino.
Después de un tiempo, sonó la voz de alarma, todo el mundo comentaba por la calle:
-          ¡Ha nacido!, ¡ha nacido!
Así fue, esa mañana había salido de aquel huevo tan hermoso, un precioso renacuajo, pequeño pero muy bello, en vez de ser de ese color negro como todos los demás, se trataba de un renacuajo blanco como el marfil, reluciente e indescriptible. Pero, lamentablemente, no todo eran alegrías, pues la reina desde la puesta del huevo, estaba muy enferma y para curarla vinieron desde muy lejos los mejores curanderos sapos que había en el mundo, pero nada se podía hacer por ella. Después de un mes de todo esto, la reina seguía en el mismo estado, por lo que, los curanderos sapos, sugirieron al rey que se despidiese de su esposa, seguramente de esa noche no pasaría.
El rey llegó a la habitación, cabizbajo, debía despedirse del amor de su vida, pero se serenó y se acercó a la cama y agarró la mano de la reina rana de la forma más cariñosa posible. Su esposa le miró, y le explicó que, como le quedaba muy poco tiempo, debía hablar con él para pedirle dos favores como última voluntad. El primero de ellos, consistía en que hablase con su hija para explicarle cómo era su madre, quería que la princesa supiese lo máximo de ella y que la recordase siempre como una madre que la quería muchísimo. Además de esto, alargó el brazo y le dio al rey una pequeña cajita que, al abrirla, podías encontrar un trébol de la suerte, un brillante diamante del color del nenúfar y su anillo de bodas, pues ella ya no iba a llevarlo. Después de observar detenidamente el contenido, el rey rana levantó la cabeza, miró a la reina y ella le dijo que debía entregarle esa cajita a su hija cuando llegase a una edad en la que pudiese llegar a valorar todo aquello, como símbolo de que una parte de su madre siempre estará con ella.
Por otro lado, la reina rana le pidió al rey que casase a su hija con un sapo que fuese amable  y bondadoso. Pero la reina, a todo esto le puso una condición, el afortunado sapo que se casase con su hija, debía tener la piel suave como la seda característica casi imposible en el mundo de los sapos, ya que, como todos sabemos, los sapos son ásperos y rugosos. El rey, sin pensárselo, aceptó y prometió cumplir todo lo hablado y en ese mismo instante la reina dejó de apretar con fuerza la mano del rey.
Después de aquella noche, aquel feliz reino de la charca perdió su brillo: la gente ya no salía a la calle, no se oía más que el ulular de los búhos, fueron tiempos en los que ni el sol asomaba entre las nubes, todo el mundo estaba muy triste.
Pasaron unos meses y el reino empezó a volver a ser el que era, poco a poco salía el sol, poco a poco la gente salía a la calle y el ulular de los búhos se apagó dando paso a las sonoras carcajadas de los renacuajos nadando por la charca. El rey empezó a salir de su lúgubre habitación, ya hablaba con los habitantes de la charca e incluso retomó las fiestas que toda la vida habían estado celebrando.
Los consejeros del reino estaban felices, viendo como el rey volvía a lucir su sonrisa, pero sabían perfectamente que había asuntos importantes que tratar, por lo que se reunieron con el monarca. Una vez reunidos le recordaron al rey que había hecho una promesa a su difunta esposa y que debía ponerse en marcha con el tema de buscar un marido para su hija, por lo que el rey, al recordar aquello, accedió. Ahí empezó la búsqueda del futuro rey, celebrando así una fiesta a la que acudiesen los sapos más amables, bondadosos y suaves del reino.
Llegó el día y pronto llegaron a la conclusión de que ninguno de los sapos que acudieron a la fiesta, era el sapo más suave del reino. Al día siguiente buscaron por las clases medias y bajas pero no encontraron a nadie. El rey envió a todos los consejeros que tenía, a cada rincón del mundo en busca de un candidato, pero ningún sapo era lo suficientemente suave.
Una mañana, el rey se encontraba paseando por los jardines del palacio, pensando en su esposa, no quería asimilar todo aquello, había prometido algo que no iba a poder cumplir jamás. En ese preciso instante, el rey apartó la vista del suelo, girándose hacia la derecha, donde encontró a su hija jugando con un apuesto sapito a las orillas de la charca. Éste era amable, bondadoso y más suave que la seda, reunía todos los requisitos que había demandado su difunta esposa, lo que alegró al rey inmensamente.
Durante la hora de la comida, el rey habló con su hija y le explicó sus planes de futuro. La ranita se quedó estupefacta, no podía entender cómo su padre quería casarle con ese sapo ya que sí, era suave y sí, era amable, pero no era bondadoso, era cruel con la gente y muy falso, por lo que nadie se daba cuenta de aquello excepto ella. Pero era una rana muy buena y le dijo que necesitaba un día para pensárselo. Después de aquello el rey le entregó a su hija la cajita con el trébol, el diamante y el anillo de bodas, explicándole detalladamente cada palabra que su madre le dijo aquel día. La ranita subió a su habitación dando enormes saltos, cerró la puerta y se tiró en su cama de suave nenúfar. Todo aquello la atormentaba, estaba asustadísima y no dejaba de pensarlo.
A la mañana siguiente, fue a hablar con su padre, pensando en una solución a todo aquel embrollo. Esto no iba a hacer que su padre cambiase de opinión, ya que se lo había prometido a la reina, en cambio, esta solución le daría tiempo para seguir pensando en algo. Se acercó a su padre y le explicó que era una chica joven y que, como cualquier otra, ella necesitaba regalos de pedida, por lo que le pidió que sus tejedoras reales le confeccionasen una capa del nenúfar más  brillante que existía, que se encontraba a 400 patas de rana de ahí, una capa echa con alas de libélula, las más transparentes y finas del mundo y por último, una capa de un material muy preciado para el mundo de las ranas, las plumas de águila dorada, sus mayores enemigos. El padre aceptó, ya que quería a toda costa cumplir la promesa que le hizo a su esposa y fue él personalmente quien se encargó de organizar todo, pues el sapo era vago y el rey no podía permitir que todo se echase a perder.
Fueron cuatro duros meses de búsqueda, cuatro largos meses en los que la princesa se encontraba feliz, pensando que aquellos materiales nunca llegarían al reino, pero llegaron, y en dos meses más las tres maravillosas capas estaban listas.
La princesa, aterrorizada, miró aquellas maravillosas capas, cada cual mejor que la anterior, brillantes, sedosas y únicas. Necesitaba otro plan, otro plan que atrasase todo aquello, por lo que, amablemente, le pidió un último favor, necesitaba un regalo de bodas. La princesa explicó al monarca, que quería un abrigo confeccionado con una hoja de cada tipo que existiesen en el mundo. Esto espantó al rey, pero necesitaba casar a su hija y como la última vez, fue él el que organizó toda la búsqueda para conseguir confeccionar aquel singular abrigo, pues el suave sapo era muy vago y no quería permitirse ningún problema.
Después de un año y unos meses, el abrigo estaba terminado, colgado en el armario de la habitación de la princesa. Esta ya no sabía qué hacer, se le habían agotado las ideas, por lo que esa misma noche se puso el abrigo de toda clase de hojas, se echó a la espalda una bolsa con los tres vestidos que le regaló el sapo y con la cajita con los presentes de su difunta madre, y se adentró en el bosque encantado con el propósito de no volver.
A la mañana siguiente todo el reino fue en busca de la princesa, ya que se corrió la voz de que la princesa había desaparecido y la afortunada rana que la encontrase sería obsequiada con un banquete inmenso de deliciosos mosquitos de la charca.
La princesa escuchaba pasos, oía las trompetas reales, pero no quería salir de su escondrijo, no quería volver a aquel lugar. Pasó tres días sola en el bosque, llena de barro y heridas, bajo aquel peculiar abrigo de toda clase de hojas. La princesa se quedó dormida en el hueco de un árbol, sin fuerzas, pensando en que tarde o temprano la encontrarían.
Cuando abrió los ojos, se encontró en una cabaña, rodeada de unas ranas bastante peculiares: eran de color turquesa. Había escuchado leyendas sobre aquel pequeño pueblo que vivía en aquel bosque, bosque al que no se le estaba permitido adentrarse por motivos de seguridad. Aquellas ranas se mostraron muy amables con ella, la lavaron, curaron sus heridas, le dieron de comer e incluso pudieron conocer su mejor sonrisa contando unos chistes de sapos.
Pasó el tiempo y la ranita se quedó ahí a vivir, pero no todo era lujo para ella como antaño, vivía en una pequeña charca y trabajaba de sirvienta del rey rana turquesa, un joven muy apuesto y con mucho sentido del humor. Poco a poco la ranita se dio cuenta de que se estaba enamorando de él, pero aquello era imposible ya que era una vulgar sirvienta.
Durante esa semana, la reina rana turquesa, anunció que se iban a celebrar tres noches de fiesta con el fin de que el príncipe conociese y eligiese a su futura esposa. La princesa estaba horrorizada, le gustaba mucho aquel príncipe y tenía que hacer algo, pero desde que llegó no se había quitado aquel abrigo de toda clase de hojas, y el príncipe no había conseguido verla como realmente era. Estuvo aquella noche dando vueltas, pensando en una solución y al final, decidió acudir a la primera noche de fiesta en palacio. Para aquella ocasión, se pintó completamente de un turquesa brillante y se puso uno de los abrigos que le había regalado su padre, el que estaba confeccionado con alas de libélula. El único problema que se le presentaba, era que después de la fiesta, la ranita debía llevar a los aposentos del príncipe su tazón de leche libélula que tanto le gustaba tomar antes de dormir.
Acudió a la fiesta, con su color de piel turquesa y su capa de alas de libélula, haciendo que toda la fiesta se fijase en su belleza. El príncipe vio a aquella ranita y pensó estar enamorándose, se dispuso a bailar con ella pero entre ellos aparecieron montones de ranitas dispuestas a bailar con el príncipe. Aquella primera noche de fiesta fue un espectáculo ya que todas las pretendientes querían bailar con el príncipe y no le dejaban ni respirar. Él estuvo toda la noche observando a nuestra ranita, pero en ningún momento pudo acercarse y hablar con ella.
Ya se hacía tarde y la fiesta iba a finalizar, por lo que la ranita salió dando saltos hacia su charca, para quitarse aquel vestido, limpiar toda aquella pintura turquesa de su piel y ponerse encima su famoso abrigo de toda clase de hojas, con el que iba a todas partes. Rápidamente preparó el tazón de leche de libélula calentita para el príncipe y antes de llevárselo a su habitación, dejó caer en él el diamante del color del nenúfar que le había dado su padre de su difunta madre. La ranita subió a los aposentos del príncipe y como cada noche le dejó encima de su mesa el tazón de leche, el príncipe le dio las gracias y la ranita salió dando saltos bajo su abrigo de toda clase de hojas.
Al remover la leche del tazón, se dio cuenta que algo raspaba el fondo de éste, por lo que hizo malabarismos con la cuchara para sacarlo y saber qué era aquello. De ahí sacó aquel hermoso y brillante diamante del color del nenúfar y se preguntó de quien podía ser, lo limpió, lo secó y lo depositó en su cajón de madera de junco.
Al día siguiente después de cenar, la ranita volvió a teñir su piel de aquel precioso color turquesa y se vistió con la capa del nenúfar más brillante que podía existir. Volvió a entrar en la fiesta y pudo bailar con el príncipe, ya que muchas de las anteriores pretendientes habían sido expulsadas de la fiesta por atosigar al príncipe. Solo pudieron bailar, no se dirigieron la palabra ya que tanto el uno como el otro contenían la respiración pensando y sonriendo. Como la noche anterior, un poco antes de que finalizase la fiesta, la ranita salió dando saltos hacia su casa y repitió la operación del día anterior, con la única diferencia de que esta vez en el tazón de leche de libélula añadió una chocolatina de moscas bajo la cual depositó el trébol de la suerte de su madre. Cuando el príncipe encontró el trébol de la suerte, se quedó sorprendido, por lo que bajó a las cocinas a preguntar a los sirvientes quién había sido la rana que había puesto aquellos objetos en su tazón de leche de libélula, pero nadie sabía nada y la ranita ya estaba en su charca.
La tercera y última noche de fiesta, la ranita vuelve a teñirse la piel de color turquesa y aparece en la fiesta vestida con la capa de plumas de águila dorada, llamando la atención como las noches anteriores. Esa noche estuvo bailando todo el rato con el príncipe ambos sumidos como en un sueño ideal, sintiéndose las personas más afortunadas del mundo, pero la ranita sentía mucha vergüenza por aquella situación. Cuando menos se lo esperan, ya era casi la hora de irse y la ranita salió más rápido que nunca de la fiesta, pero se le había hecho muy tarde, por lo que se puso el abrigo de toda clase de hojas encima de la capa de plumas de águila dorada, hizo la leche de libélula para el príncipe y no tuvo tiempo de quitarse aquel color turquesa que cubría su piel. Antes de llegar a los aposentos del príncipe, metió el último regalo de su madre en el tazón de leche, el anillo de bodas. Al llegar a aquella habitación, como cada noche la ranita llamó a la puerta y le dejó el tazón de leche al lado de la cama, pero esa noche el príncipe le dijo que se había hecho tarde y que quería tomarse el tazón de leche rápidamente para que ella se llevase el tazón vacío a la cocina. Se lo acercó a los labios y se dispuso a beber, pero la ranita preocupada porque el príncipe no se atragantase con el anillo dio un salto y le quitó el tazón de leche, cayendo al suelo y rompiéndose en mil pedazos. Bajo sus pies quedó un charco de leche con miles de trozos de la taza y en el medio estaba aquel maravilloso anillo de bodas.
La ranita se quedó boquiabierta, viendo aquel anillo en el suelo y no pudo evitar mirar al príncipe. Éste lucía una amplia sonrisa y de su boca salió una pregunta:
-          ¿Sabes de quién es ese anillo?
La ranita empezó a sudar y el color turquesa empezó a teñir aquel abrigo de toda clase de hojas. El príncipe la miraba sonriendo, se acercó a ella y le dijo:
-          Sé perfectamente quien eres, sé perfectamente que eres aquella preciosa ranita con la que he estado bailando las dos últimas noches, vi como el tinte turquesa se te quitaba por algunas zonas del brazo, dejando ver un precioso color verde y sé perfectamente que eres tú la persona que ha estado metiéndome estos objetos en el tazón de leche. Además me gustaría que mirases tus manos.
Ella no sabía qué hacer, pero le hizo caso y miró sus manos y en ellas vio relucir un hermoso anillo, donde brillaba su preciado diamante del color del nenúfar. Después de esto alzó la cabeza y escuchó:
-          ¿Quieres casarte conmigo?
Acto seguido, la ranita aceptó y se fundieron en un mágico beso y fueron felices para el resto de sus días.


FIN
Esta historia está destinada a niños de una edad de entre 5 a 8 años aproximadamente. He cambiado la condición de los personajes, ya que en la historia de la cual está adaptada eran seres humanos, mientras que mi historia está ambientada en el mundo de las ranas, todos los personajes son ranas o sapos y la comida, las aficiones y el lugar donde se desarrolla la escena tiene todo que ver con el mundo de las ranas (palacio nenúfar, como recompensa un banquete de moscas, la princesa estaba jugando en la charca, los curanderos sapos...).
Por otro lado he tenido que cambiar los regalos que la difunta reina le da a su marido para que su hija lo tuviese al ser mayor de edad, ambientándolo todo en el mundo de las ranas. También he cambiado el motivo por el cual la princesa se escapa de palacio, ya que al ser personajes animales, se da a entender que es para niños y no debe aparecer el incesto en la historia. Por otro lado, también he cambiado los materiales de los cuales debe hacer las capas y el abrigo, adaptándolo al mundo de las ranas. La mayoría del final lo he cambiado, la princesa se duerme en el bosque y despierta en un lugar totalmente desconocido para ella, no se encuentra con nadie en el bosque. Además esta ranita si se deja ver tal y como es con su trabajo en palacio, mientras que todaclasedepieles se deja ver sin la capa exceptuando las fiestas, en las cuales la ranita de mi cuento se tinta la piel para ser una ranita turquesa más. Por último, he acelerado y cambiado un poco la última escena del anillo y la pedida de matrimonio, ya que me gustaba más de este modo.